El membrillo casero es uno de esos dulces tradicionales que te evocan cocina lenta, paciencia y un sabor auténtico, el de siempre. Preparado como lo hacían nuestras abuelas, este dulce destaca por su textura firme, su color rojo intenso y por ese equilibrio perfecto entre dulzor y acidez que lo convierte en un complemento ideal.
¿Quieres aprender a preparar el mejor dulce de membrillo casero? Hoy, en unCOMO, te traemos la receta de la abuela paso a paso para poder preparar un dulce de membrillo perfecto. Y es que no se necesitan muchas técnicas complicadas ni ingredientes difíciles de conseguir para poder disfrutar del este dulce.
La receta de dulce de membrillo sin pelar se basa en aprovechar al máximo la fruta, pues su piel nos aporta pectina natural con la que se consigue esa consistencia tan característica del membrillo sin necesidad de añadidos. Así que con un poco de mimo, atención y paciencia podrás disfrutar del membrillo casero al más puro estilo de la abuela. ¡Buen provecho!
Para empezar nuestra receta de membrillo sin pelar empezamos preparando los membrillos. Lávalos bien para eliminar la pelusilla de la piel y córtalos en cuartos, retirando el corazón y las semillas. Recuerda que es importante conservar la piel en esta receta para obtener la textura característica del membrillo clásico de la abuela.
Una vez tengas los membrillos en trozos, introdúcelos en una olla y cúbrelos con agua. Ahora, realizaremos una primera cocción a fuego medio entre 30 y 40 minutos, hasta que observes que los membrillos están bien blandos.
Una vez tengas cocidos los membrillos, escúrrelos y tritúralos hasta obtener un puré fino y homogéneo.
A continuación, pesa el puré y añade, aproximadamente, el 80% de su peso en azúcar. En este punto también puedes agregar el zumo de limón y la rama de canela, si decides utilizarla.
Pasamos a la segunda cocción. Una vez tengas todos los ingredientes juntos, cocina la mezcla a fuego bajo, removiendo constantemente. Esta es una de las claves para disfrutar de un auténtico y perfecto membrillo casero.
Remover bien la mezcla durante el cocinado puede durar entre 45 y 60 minutos y sabrás que el membrillo está listo cuando se despegue de las paredes de la olla, tenga un color rojo oscuro y su textura sea espesa y brillante.
Cuando observes que el membrillo está listo, retíralo del fuego y viértelo en un molde o recipiente para que coja la forma que deseas. Después, deja que se enfríe a temperatura ambiente y, una vez frío, llévalo a la nevera y refrigera por lo menos entre 4 y 6 horas, este será el tiempo suficiente para que adquiera una textura firme y pueda cortarse bien.
¡Listo! Transcurrido el tiempo en nevera tendrás un dulce de membrillo perfecto para disfrutar y compartir. Se trata de un clásico que nunca falla y que combina a las mil maravillas si lo sirves con un queso curado (especialmente manchego), sobre unas tostadas con mantequilla, como acompañamiento de yogur o si lo usas como relleno de postres. Toda una delicia con sabor a tradición. ¡Qué lo disfrutes!
Aquí te explicamos "Cómo hacer membrillo sin azúcar".
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- La clave para preparar un dulce de membrillo perfecto está en remover sin parar. Y es que el membrillo tiende a pegarse fácilmente, especialmente al final de la cocción. Por eso, deberás remover bien la mezcla hasta que observes que se despega con facilidad de la olla. Esta será la señal para retirarlo del fuego en la segunda cocción.
- Controla el azúcar. Puedes ajustar el membrillo casero ligeramente según lo dulce que esté la propia fruta y tu propio gusto.
- Para preparar esta receta de la abuela usa una olla de fondo grueso, pues distribuye mejor el calor y evita que el membrillo se queme durante el cocinado.
- Otro truco está en que más cocción significa mayor color, es decir, cuanto más tiempo cocines el membrillo más intenso será su color rojizo.
- Aunque el tiempo mínimo de refrigerado es de entre 4h y 6h, lo cierto es que lo ideal es dejarlo en la nevera de un día para otro, es decir, entre 8h y 12h, así lograrás un membrillo más compacto, con una textura y un sabor más asentados.
- Añadir una pizca de vainilla, ralladura de limón o incluso un chorrito de licor puede ser la clave para darle un toque diferente y personal a tu membrillo casero.
- Y en cuanto a la conservación, debes saber que el dulce de membrillo aguanta en la nevera de 2 a 3 semanas sin problema, aunque también puedes congelarlo en porciones.