El español tiene muchísimas palabras que provienen de otros idiomas. A estas palabras se las suele llamar préstamos lingüísticos, y llegaron al español por el contacto entre pueblos, las conquistas, el comercio, la migración, la cultura y los avances científicos.
A continuación, en el siguiente artículo de unCOMO te contamos las palabras españolas que vienen de otros idiomas.
Palabras españolas que vienen de otros idiomas
Palabras españolas que vienen de otros idiomas:
Del árabe
Almohada → del árabe al-mujádda.
Alcalde → del árabe al-qāḍī, «el juez».
Azúcar → del árabe as-sukkar.
Aceite → del árabe az-zayt.
Alfombra → del árabe al-júmra.
Ojalá → del árabe in šā’ Allāh, «si Dios quiere».
Almohada, alfombra, alcohol, álgebra y azulejo también tienen origen árabe.
Del inglés
Fútbol → del inglés football.
Líder → de leader.
Suéter → de sweater.
Club → de club.
Internet → del inglés Internet.
Marketing → del inglés marketing.
Sándwich → de sandwich.
Del francés
Garaje → del francés garage.
Menú → del francés menu.
Hotel → del francés hôtel.
Chofer → del francés chauffeur.
Ballet → del francés ballet.
Collage → del francés collage.
Restaurante → relacionado con el francés restaurant.
Del italiano
Piano → del italiano piano.
Soneto → del italiano sonetto.
Novela → del italiano novella.
Paparazzi → del italiano paparazzi.
Graffiti → del italiano graffiti.
Diseño → del italiano disegno.
De lenguas indígenas de América
Chocolate → del náhuatl xocolātl.
Tomate → del náhuatl tomatl.
Aguacate → del náhuatl ahuacatl.
Coyote → del náhuatl coyotl.
Canoa → de una lengua indígena del Caribe.
Hamaca → de una lengua indígena del Caribe.
Papa → procede del quechua papa.
Puma → del quechua puma.
Cóndor → del quechua kuntur.
Del alemán
Blanco → relacionado con el germánico blank.
Guerra → del germánico werra.
Espía → del germánico spähen.
Bigote → relacionado con una expresión de origen germánico.
Del griego
Muchas palabras llegaron al español a través del latín o de otras lenguas, pero su origen último es griego:
Democracia → dēmokratía.
Filosofía → philosophía.
Teatro → théatron.
Problema → próblēma.
Música → mousikḗ.
Geografía → geōgraphía.
¿Por qué el español tiene palabras de otros idiomas?
El español tiene palabras de otros idiomas porque las lenguas están en constante contacto y cambian con el tiempo. A lo largo de su historia, el español estuvo en contacto con diferentes pueblos, culturas y lenguas, y fue incorporando palabras que hoy forman parte de su vocabulario cotidiano.
Uno de los principales motivos fue el contacto entre pueblos. Cuando diferentes comunidades conviven, comercian o intercambian conocimientos, también intercambian palabras. Por ejemplo, durante siglos de presencia musulmana en la península ibérica, el árabe influyó profundamente en el español. De allí provienen palabras como azúcar, aceite, almohada, alcalde, alfombra y ojalá.
Otro momento fundamental fue la expansión del español por América. El contacto con las lenguas de los pueblos originarios incorporó palabras relacionadas principalmente con alimentos, animales, plantas y objetos desconocidos para los europeos. Por ejemplo, chocolate, tomate, aguacate, canoa, hamaca, papa y puma tienen origen en distintas lenguas americanas.
También existen palabras procedentes de otras lenguas europeas. El francés aportó términos como garaje y hotel; el italiano, palabras como piano y soneto; y el inglés incorporó vocabulario más reciente relacionado con la tecnología, los deportes, la cultura y los negocios, como fútbol, líder, internet y marketing.
Además, muchas palabras llegaron al español a través de otra lengua. Por ejemplo, una palabra puede tener origen griego, pasar al latín y posteriormente incorporarse al español. Por eso, conocer el origen de una palabra no siempre significa que haya pasado directamente de esa lengua al español.
En definitiva, el español no es una lengua aislada, sino el resultado de siglos de encuentros entre diferentes culturas. Cada préstamo lingüístico cuenta, de alguna manera, una parte de esa historia.
Palabras españolas de origen árabe, latino y griego
El español es una lengua formada principalmente a partir del latín, pero a lo largo de su historia incorporó palabras procedentes de muchas otras lenguas. Entre las influencias más importantes se encuentran el árabe y el griego.
Palabras de origen árabe
La influencia árabe en el español fue especialmente importante durante la Edad Media, debido a la presencia musulmana en la península ibérica durante varios siglos.
Algunos ejemplos son:
Almohada → del árabe al-mujádda.
Alfombra → del árabe al-júmra.
Aceite → del árabe az-zayt.
Azúcar → del árabe as-sukkar.
Alcalde → del árabe al-qāḍī.
Almacén → del árabe al-maḫzan.
Azulejo → del árabe hispánico azzuláyǧ.
Ojalá → del árabe in šā’ Allāh, «si Dios quiere».
Alcohol → del árabe al-kuḥl.
Algebra → del árabe al-ǧabr.
Una característica muy reconocible es la presencia del artículo árabe al- en muchas palabras.
Palabras de origen latino
El latín es la principal fuente histórica del vocabulario español. El español evolucionó a partir del latín hablado en la península ibérica, por lo que gran parte de sus palabras son de origen latino.
Algunos ejemplos son:
Madre → mater.
Padre → pater.
Casa → casa.
Luna → luna.
Tierra → terra.
Agua → aqua.
Fuego → focus.
Noche → nocte.
Tiempo → tempus.
Vida → vita.
Amigo → amicus.
Pan → panis.
Estas palabras no son simplemente préstamos incorporados recientemente: forman parte del núcleo histórico del español.
Palabras de origen griego
El griego aportó una gran cantidad de palabras al español, especialmente relacionadas con la ciencia, la filosofía, la medicina, el arte y el pensamiento. Muchas llegaron al español a través del latín.
Algunos ejemplos son:
Filosofía → del griego philosophía, «amor por la sabiduría».
Democracia → dēmokratía.
Teatro → théatron.
Música → mousikḗ.
Problema → próblēma.
Geografía → geōgraphía.
Biología → bíos («vida») + logía («estudio»).
Teléfono → tēle («lejos») + phōnḗ («voz/sonido»).
Fotografía → phōs/phōtós («luz») + graphía («escritura»).
Democracia → dêmos («pueblo») + krátos («poder»).
Palabras españolas procedentes de otras lenguas modernas
Además del latín, el árabe y el griego, el español ha incorporado muchas palabras de lenguas modernas, especialmente por el comercio, la gastronomía, la tecnología, el deporte, la música y el contacto cultural.
Palabras procedentes del inglés
El inglés es actualmente una de las lenguas que más palabras aporta al español.
- Fútbol → de football.
- Sándwich → de sandwich.
- Líder → de leader.
- Suéter → de sweater.
- Club → de club.
- Bistec → de beefsteak.
- Internet → del inglés Internet.
- Marketing → de marketing.
- Software → de software.
- Chat → de chat.
Palabras procedentes del francés
El francés tuvo una importante influencia en el español, especialmente en ámbitos relacionados con la moda, la gastronomía, la cultura y la vida cotidiana.
- Garaje → de garage.
- Hotel → de hôtel.
- Menú → de menu.
- Chofer → de chauffeur.
- Ballet → de ballet.
- Collage → de collage.
- Bufé → de buffet.
- Carné → de carnet.
- Croqueta → de croquette.
- Restaurante → de restaurant.
Palabras procedentes del italiano
El italiano dejó una huella importante en el español, sobre todo en la música, el arte, la literatura y la gastronomía.
- Piano → de piano.
- Soneto → de sonetto.
- Novela → de novella.
- Diseño → de disegno.
- Balcón → de balcone.
- Paparazzi → de paparazzi.
- Graffiti → de graffiti.
- Espagueti → de spaghetti.
Palabras procedentes del portugués
La cercanía geográfica entre España y Portugal favoreció el intercambio lingüístico.
- Mermelada → relacionada con el portugués marmelada.
- Caramelo → de caramelo.
- Mejillón → relacionado con el portugués mexilhão.
- Cachimba → de origen portugués.
- Biombo → del portugués biombo.
Palabras procedentes de lenguas germánicas
Algunas palabras llegaron al español a través de las lenguas de los pueblos germánicos que tuvieron contacto con el latín y con las lenguas romances.
- Guerra → del germánico werra.
- Blanco → del germánico blank.
- Guardar → del germánico wardōn.
- Espía → relacionado con el germánico spähen.
- Robar → del germánico raubōn.
Palabras procedentes de otras lenguas
También encontramos préstamos de muchas otras lenguas:
- Café → del turco kahve, procedente del árabe.
- Kiosco → del turco köşk.
- Té → llegó al español desde lenguas asiáticas a través de otras lenguas europeas.
- Yogur → del turco yoğurt.
- Pijama → del hindi/urdu pāy-jāma.
- Safari → del suajili safari, «viaje».
- Cero → del árabe ṣifr, aunque su recorrido histórico está relacionado con el desarrollo de las matemáticas en el mundo árabe.
En definitiva, el vocabulario español es una especie de registro de los contactos entre culturas. Algunas palabras se incorporaron hace siglos y ya resultan completamente naturales, mientras que otras —como software, marketing o chat— son préstamos relativamente recientes.
Palabras cuyo origen quizá no conocías
Hay palabras que usamos todos los días sin imaginar que detrás de ellas existe una historia curiosa. Algunas vienen de otros idiomas, otras cambiaron completamente de significado con el paso del tiempo y otras tienen un origen relacionado con personas, lugares o situaciones inesperadas.
Palabras cuyo origen quizá no conocías
Ojalá → viene del árabe in šā’ Allāh, que significa «si Dios quiere». Es una de las palabras de origen árabe que todavía utilizamos constantemente.
Almohada → procede del árabe al-mujádda. El prefijo al-, que aparece en muchas palabras españolas, corresponde al artículo árabe.
Azúcar → también procede del árabe, aunque su historia es todavía más antigua y se relaciona con palabras de origen persa y sánscrito.
Cero → procede del árabe ṣifr, relacionado con la idea de «vacío». De esta misma raíz deriva la palabra «cifra».
Sueldo → viene del latín solidus, nombre de una antigua moneda romana. Con el tiempo, pasó a relacionarse con el pago que recibe una persona por su trabajo.
Salario → procede del latín salarium, relacionado con sal, porque en la antigua Roma la sal tenía un importante valor económico. La idea de que a los soldados se les pagaba literalmente con sal, sin embargo, es una simplificación histórica.
Candidato → viene del latín candidatus, relacionado con candidus, «blanco». En la antigua Roma, quienes aspiraban a determinados cargos públicos vestían una toga blanca para presentarse ante los ciudadanos.
Persona → procede del latín persona, palabra relacionada originalmente con la máscara utilizada por los actores y, posteriormente, con el personaje que representaban.
Villano → originalmente hacía referencia a una persona que vivía en una villa o propiedad rural. Con el tiempo adquirió el sentido negativo de persona malvada o despreciable.
Adiós → procede de la expresión «a Dios», utilizada como fórmula de despedida.
Trabajo → tiene un origen bastante llamativo. Procede del latín tripalium, nombre de un instrumento de tortura. Su evolución semántica fue larga hasta llegar al significado actual.
Embarazo → está relacionado etimológicamente con embarazar, en el sentido antiguo de «impedir» u «obstaculizar». De ahí surgieron distintos usos de la palabra.
Desastre → procede del italiano disastro, formado a partir de elementos relacionados con la idea de una mala influencia de los astros.
Robot → no nació en inglés, como podría pensarse. Procede del checo robota, que significa «trabajo» o «trabajo forzado». La palabra se popularizó a partir de una obra teatral de 1920.
Karaoke → procede del japonés: kara significa «vacío» y ōke es una abreviación de ōkesutora, «orquesta». Literalmente, algo parecido a «orquesta vacía».
Chocolate → procede de una palabra de origen mesoamericano, relacionada con el náhuatl xocolātl.
Aguacate → viene del náhuatl ahuacatl. Curiosamente, esta palabra estaba relacionada con una forma que los antiguos mexicanos asociaban con el fruto.
Pijama → llegó al español a través de otras lenguas, pero su origen remoto está en el hindi/urdu pāy-jāma, relacionado con una prenda para las piernas.
Safari → procede del suajili safari, que significa simplemente «viaje».
Bizarro → en español tradicionalmente significó «valiente» o «generoso». El sentido de «extraño» o «raro» que tiene en otros contextos se debe a una influencia posterior y no coincide exactamente con su significado histórico en español.
Una curiosidad especial
Una de las cosas más interesantes de la etimología es que las palabras cambian de significado con el tiempo. Por eso, conocer su origen no siempre permite adivinar qué significan actualmente.
Por ejemplo, villano alguna vez describía simplemente a alguien que vivía en una villa; candidato estaba relacionado con el color blanco; y trabajo tiene una historia etimológica muy diferente de la idea moderna de empleo.
La etimología, en ese sentido, permite descubrir que detrás de muchas palabras cotidianas hay pequeñas historias de viajes, intercambios culturales y transformaciones del lenguaje.
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