Pasos a seguir:
1
Coma al menos cinco porciones de frutas y verduras cada día. Pasas con cereales, un vaso de zumo de frutas (tenga cuidado con la ingesta de azúcar si es diabético) o un puñado de guisantes, todos cuentan para la cantidad diaria. Aproveche cada comida para consumir frutas y/o verduras. Las frutas y verduras son ricas en antioxidantes, que pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares al proteger las células del daño.
2
Incluya más alimentos ricos en fibra en su dieta. Esto es tan simple como sustituir la pasta blanca, sin refinar, por espaguetis de trigo integral y arroz blanco de grano largo por arroz integral. La fibra no solo mejora la digestión, sino que también ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre, lo que es especialmente beneficioso para personas con diabetes.
3
Coma más pescados y mariscos y menos carnes grasas. Lo ideal es consumir aproximadamente 3,5 porciones de pescado a la semana. El pescado graso, como la caballa o el arenque, es aún mejor. Si usted come carne, quite el exceso de grasa y elija carne magra de pollo o pavo en vez de carne de cerdo o cordero, si es posible. Consuma carne de cerdo o embutidos no más de dos veces a la semana. Los ácidos grasos omega-3 presentes en pescados grasos son conocidos por sus beneficios para la salud del corazón, ya que pueden ayudar a reducir la inflamación y mejorar el colesterol.
4
Añada frutos secos a su dieta. Por ejemplo, agregue las lentejas a una sopa de verduras o nueces a su cereal del desayuno. Los frutos secos son una excelente fuente de grasas saludables, proteínas y fibra. Sin embargo, es importante consumirlos en moderación debido a su alto contenido calórico.
5
Elija productos lácteos desnatados y limite la cantidad de grasa saturada que consume. Los aceites vegetales pueden sustituir a las grasas sólidas en la cocina. Además, considere el uso de aceites como el de oliva o el de canola, que son ricos en grasas insaturadas saludables para el corazón.
6
Evite los pasteles, galletas y dulces tanto como sea posible, debido a su alto contenido en calorías y azúcares añadidos. Estos alimentos pueden contribuir al aumento de peso y al descontrol de los niveles de azúcar en sangre. Optar por frutas frescas o yogur natural puede ser una alternativa más saludable cuando se busca algo dulce.
7
Limite el consumo de sal. No agregue sal a sus alimentos mientras cocina y cuide el consumo de alimentos procesados. Restrinja la ingesta a menos de 1.500 mg de sal por día. El exceso de sal puede aumentar la presión arterial, lo que es un factor de riesgo significativo para enfermedades cardíacas. Considere el uso de hierbas y especias para dar sabor a sus comidas sin necesidad de sal adicional.
Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.
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Consejos
- Comience con algo pequeño: cambie de pan blanco a moreno o pan de grano entero. Este simple cambio puede aumentar significativamente su ingesta de fibra y nutrientes esenciales, además de ayudar a mantener estables los niveles de azúcar en sangre.
- Limite los dulces, como pasteles y chocolate, a una vez por semana. Al reducir el consumo de azúcares refinados, puede contribuir a un mejor control del peso y a la reducción del riesgo de picos de glucosa en sangre.
- No deje de lado grupos de alimentos importantes de su dieta, como los hidratos de carbono, para perder peso. En lugar de eliminarlos, elija opciones más saludables, como granos enteros, que proporcionan energía sostenida y nutrientes esenciales.
Referencias
- Dieta sana (Organización Mundial de la Salud)
- Alimentación para el control de la diabetes (American Diabetes Association)