Cómo hacer mejillones al vapor
¿Te preguntas cómo hacer mejillones al vapor con limón de forma sencilla y sabrosa? Esta es una de las formas más saludables y rápidas de cocinar mejillones, conservando todo su sabor natural. Los mejillones al vapor son perfectos como entrante, tapa o plato principal, y tienen un aporte nutricional excelente: son ricos en proteínas, minerales y bajos en grasas. Además, con esta receta no necesitas grandes técnicas culinarias. Solo reúne los ingredientes necesarios (mejillones, limón, agua, laurel, etc.) y sigue el paso a paso y en pocos minutos tendrás un plato que sabe a mar. ¡Ideal para cualquier época del año!
Ingredientes:
Pasos a seguir:
Empieza esta receta de mejillones al vapor con limón por limpiar bien los mejillones. Compra mejillones frescos y cerrados. Límpialos uno a uno bajo el grifo. Usa un cuchillo o estropajo para eliminar las barbas (los hilos que salen del interior) y cualquier resto de suciedad o arena. Enjuágalos con agua fría y déjalos escurrir en un colador.
Prepara la cocción al vapor. Introduce los mejillones limpios en una olla alta o cacerola. Si tienes vaporera, mejor úsala en lugar de la olla, pero con una olla también quedará un gran resultado. Añade el medio vaso de agua, las hojas de laurel, una pizca de sal gruesa y el cuarto de limón (puedes exprimirlo ligeramente). Si quieres intensificar el sabor, añade también el vino blanco, que dará un toque aromático muy especial.
Tapa la olla y ponla a fuego medio-alto para cocinar al vapor los mejillones durante unos minutos. ¿Cuánto tiempo se cuecen los mejillones al vapor? Cuando el agua comience a hervir, deja que los mejillones se cocinen al vapor durante unos 8 a 10 minutos, o hasta que se hayan abierto completamente. No los sobrecocines para evitar que queden gomosos.
Pasado el tiempo, apaga el fuego y revisa los mejillones que puedan estar malos y no los consumas. ¿Cómo saber si un mejillón está malo? Muy fácil: con unas pinzas retira aquellos mejillones que hayan quedado cerrados.
Sirve los mejillones al vapor. Retira una de las conchas de cada mejillón (opcional) y colócalos en una fuente o bandeja. Añade unas rodajas de limón fresco por encima o a un lado para decorar y para que quien quiera se añada un chorrito de limón en su plato de mejillones. ¡Así de sencillo! En unos instantes tendrás preparado un sabroso plato de mejillones al vapor, un auténtico manjar para nuestros paladares.
Al terminar, seguramente, te preguntes cómo guardarlos si han sobrado, o quizás porque de entrada prefieres dejarlos listos para otro día. Toma nota:
- ¿Puedo guardar los mejillones cocidos? Sí, en la nevera y en un recipiente cerrado, duran hasta 48 horas. No se recomienda congelarlos una vez cocidos.
- ¿Se pueden congelar los mejillones al vapor ya cocidos?Sí, aunque es mejor consumirlos recién hechos. Si se congelan, deben guardarse sin cáscara y en su caldo. Además, te recomendamos leer este otro artículo acerca de Cómo congelar los mejillones.
Ahora que has aprendido esta sencilla receta de mejillones al vapor con limón, te animamos a probar esta otra receta de Cómo hacer mejillones a la vinagreta.
Si te ha gustado la receta de Cómo hacer mejillones al vapor, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas.
Consejos
- Usa mejillones frescos del día y evita los que ya están abiertos antes de cocinarlos.
- No laves los mejillones con jabón u otras sustancias, usa solo agua fría.
- Si no tienes laurel, puedes usar tomillo o perejil fresco.
- Añadir vino blanco le da un sabor más gourmet, pero es opcional. Ten en cuenta que al cocinarlo, el alcohol del vino se evapora casi por completo pero no del todo. Por ello, no se recomienda usarlo si van a comer personas que no quieran o no puedan tomar alcohol.
- Evita añadir demasiada sal, ya que los mejillones ya son naturalmente salados.
- Puedes colar el caldo sobrante y usarlo como base para sopas o arroces.
- Sirve los mejillones recién hechos, se disfrutan mejor calientes. No obstante, si vas a comerlos en verano, es mejor si están bien fríos de la nevera.
- Si te sobran, puedes guardarlos en la nevera por hasta 2 días, pero sin las conchas.
- Acompáñalos con pan tostado, patatas cocidas con hierbas o una ensalada ligera.
- Si no tienes vaporera, una olla normal con tapa funciona perfectamente.