Dismorfia de Snapchat: qué es y cómo protegerte de este problema de las redes sociales
En los últimos años, con el auge de las redes sociales y las aplicaciones de edición de imágenes, ha surgido una creciente preocupación sobre cómo las personas perciben su apariencia física. Uno de los efectos más preocupantes es la "dismorfia de Snapchat", un fenómeno que afecta especialmente a los jóvenes, donde los filtros alteran la autoimagen y autoestima, empujando a algunos a querer parecerse a sus versiones editadas. En este artículo de unCOMO exploraremos qué es la dismorfia de Snapchat y cómo protegerte de este problema de las redes sociales.
Qué es la dismorfia de Snapchat
La dismorfia de Snapchat es un término que surge de la mezcla entre el trastorno dismórfico corporal (TDC) y el uso de filtros faciales, especialmente los ofrecidos por aplicaciones como Instagram, Tik Tok y Snapchat. El TDC es una condición mental en la que una persona se obsesiona con defectos, reales o imaginarios, de su apariencia. La dismorfia de Snapchat se refiere específicamente al deseo de parecerse a las versiones editadas o filtradas de uno mismo que se pueden crear con estas aplicaciones. Estas herramientas permiten a los usuarios alterar sus facciones de manera instantánea: afinar la nariz, blanquear los dientes, suavizar la piel o incluso cambiar completamente las proporciones del rostro.
Las alteraciones visuales son extremadamente accesibles y se presentan como una versión "mejorada" de la persona, lo que puede crear una desconexión entre cómo los usuarios se ven en las redes sociales y cómo se ven en la vida real. Esta disonancia puede desencadenar una insatisfacción constante con la propia apariencia y, en algunos casos, las personas buscan procedimientos quirúrgicos para imitar las versiones digitales de ellos mismos.
Cómo afecta la dismorfia de Snapchat
El impacto psicológico de la dismorfia de Snapchat es considerable, especialmente entre los jóvenes, quienes son los principales usuarios de las aplicaciones de filtros.
- Baja autoestima: los filtros presentan una versión idealizada del rostro que, al compararse con la realidad, puede hacer que la persona sienta que no es lo suficientemente atractiva.
- Obsesión por la apariencia: la posibilidad de cambiar su apariencia con unos pocos toques en la pantalla puede llevar a una obsesión por cómo se ven, tanto en las redes como en la vida real. Esto puede hacer que las personas pasen horas editando sus fotos antes de publicarlas o evitar subir imágenes sin filtros.
- Búsqueda de cirugía plástica: algunos cirujanos plásticos[1] han informado de un aumento en las solicitudes de procedimientos basados en los efectos que los filtros ofrecen. Las personas buscan operaciones como rinoplastias, inyecciones de bótox o rellenos dérmicos. Esto puede ser una señal clara de que la insatisfacción con la propia apariencia ha alcanzado niveles preocupantes.
- Ansiedad y aislamiento social: la dismorfia de Snapchat puede desencadenar problemas de salud mental, como la ansiedad social. Algunas personas pueden evitar encuentros cara a cara o situaciones sociales porque temen que los demás los perciban como menos atractivos que en sus fotos editadas. Te recomendamos leer este artículo sobre Cómo controlar la ansiedad y el estrés.
Cómo protegerte de la dismorfia de Snapchat
Protegerse de los efectos negativos de la dismorfia de Snapchat implica tomar medidas conscientes para mejorar la relación con tu imagen corporal y aprender a utilizar las redes sociales de manera saludable.
- Limita el uso de filtros: si bien los filtros pueden ser divertidos de usar, es importante limitar su uso y recordar que no son representaciones realistas de tu apariencia. Trata de subir fotos sin filtros y de aceptarte tal como eres en las imágenes naturales.
- Aprecia tu cuerpo: en lugar de enfocarte en lo que no te gusta de tu apariencia, trata de centrarte en lo que amas de tu cuerpo.
- Habla con un profesional si es necesario: si sientes que la insatisfacción con tu apariencia está afectando tu bienestar mental, considera hablar con un terapeuta o psicólogo. Estos profesionales pueden ayudarte a gestionar los pensamientos negativos sobre tu imagen corporal y a desarrollar una autoestima más fuerte.
- Sigue cuentas que promuevan la autoaceptación: las redes pueden ser un espacio tóxico si solo sigues cuentas que promueven ideales de belleza inalcanzables. Busca perfiles que promuevan la diversidad corporal, la autoaceptación y la positividad corporal. Esto te ayudará a desarrollar una visión más realista y saludable de la belleza.
- Establece límites saludables en el uso de las redes sociales: el uso excesivo de redes sociales puede contribuir a la dismorfia de Snapchat.
Ahora que ya sabes qué es la dismorfia de Snapchat y cómo afecta, también te puede interesar conocer Qué es FOMO o fear of missing out, cómo reconocerlo y superar este síndrome.
Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.
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