Cómo hacer helado de té matcha: receta fácil y refrescante
El consumo de helados se dispara en verano. Las altas temperaturas y la sensación de calor invitan a buscar comidas frías para refrescarnos y los helados son una de ellas. Los hay de muchos tipos y sabores, como es el caso del helado de té matcha, uno de los más consumido en Japón y cuyo éxito se ha expandido por todo el planeta.
El helado de té verde matcha es dulce, cremoso y muy refrescante. Aunque en occidente es un sabor poco relacionado con el formato de helado, te sorprenderá. Contar con los ingredientes necesarios para hacer la receta y seguir los pasos indicados es fundamental para conseguir que sea un éxito. Descubre cómo hacer helado de té matcha, una receta fácil y refrescante, leyendo este artículo de unCOMO.
Ingredientes:
Pasos a seguir:
El primer paso de esta receta de helado de té verde matcha es coger un bol y mezclar 2 cucharadas soperas de azúcar con té matcha. Es importante equilibrar las cantidades de azúcar y té para que el sabor final del helado quede compensado, dulce y apetecible.
Coge los huevos y separa las claras de las yemas. En otro recipiente, mezcla el azúcar sobrante con las yemas de huevo.
Incorpora la mezcla de azúcar con las yemas al mismo bol en el que habías mezclado el té matcha con azúcar. Debes remover todo lo posible hasta obtener una pasta densa.
Calienta la leche en una olla. Antes de que empiece a hervir, para el fuego y añade a la mezcla del bol un poco de leche templada. Ve removiendo y agregando la leche poco a poco.
Una vez has mezclado la leche con el azúcar, las yemas y el té, vierte esta mezcla en la olla donde calientas la leche y deja que se caliente nuevamente hasta que esté a punto de hervir. En este instante, para el fuego.
Cuela la mezcla que has calentado para eliminar posibles grumos y luego déjala enfriando.
Mientras esperas a que se enfríe, bate suavemente la nata y la incorporas a la mezcla del té matcha.
Reparte todo en un recipiente hermético y lo reservas durante al menos 3 horas en la nevera. Transcurrido este tiempo, coloca el recipiente en el congelador.
Para evitar que se forman cristales en el helado, retira el recipiente hermético del congelador cada 30 minutos. Cada vez que lo saques, debes remover con energía. Repite este paso las veces necesarias hasta obtener la textura deseada del helado.
¡Y listo! Disfruta de esta rica receta de helado de té matcha en cualquier momento del día. Aunque en verano apetece más para combatir el calor, puedes hacer la receta en cualquier época del año. Siguiendo los pasos indicados a lo largo de este artículo de unCOMO, conseguirás que el resultado sea un éxito y sorprender a tus comensales con un postre delicioso.
Si te ha gustado probar esta receta de helado de té verde matcha, no te pierdas nuestras recetas sobre Cómo hacer un bizcocho de té matcha y Cómo hacer helado de melón.
Si te ha gustado la receta de Cómo hacer helado de té matcha: receta fácil y refrescante, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas.
Consejos
- En esta receta te recomendamos utilizar té matcha molido antes que una bolsita de infusión, pero también puedes optar por las bolsitas si así lo prefieres. Ten en cuenta que 7 bolsitas equivaldrían a 5 cucharadas de té matcha.
- Para evitar que el helado se cristalice mientras se congela, otra opción es echar azúcar invertido.
- Si quieres reducir las cantidades de azúcar en la receta, también puedes añadir un poco de miel a la mezcla antes de enfriarla en la nevera y guardarla en el congelador.
- ¿Con qué se puede acompañar el helado de té matcha? Se puede acompañar y combinar de muchas formas. Frutas como las fresas y las cerezas son una opción ligera y saludable. Para los más golosos, el chocolate con leche y el chocolate blanco también combinan perfectamente con este helado. Y para seguir comiendo alimentos cremosos, en unCOMO te recomendamos algún yogur de sabor a fresa o parecido al té matcha.
- A la hora de presentar el helado de té matcha, lo puedes servir en un bol pequeño o en diferentes copas. Para decorar, hay varias opciones como la miel, nueces o sirope de fresa. Elige la que más te convenza o al gusto de cada comensal.
- Colar la mezcla y batir bien la nata son dos pasos muy importantes en esta receta. Evitar grumos y texturas desagradables marcan la diferencia en un helado como este. Por ello, en unCOMO te recomendamos poner especial énfasis en ambos pasos y, si lo necesitas, pide ayuda para conseguir la textura deseada, igual que para retirar el recipiente cada 30 minutos durante el proceso de congelación por si se te olvida.