Síndrome de París: qué es, síntomas y cómo gestionarlo
Viajar es una experiencia gratificante para muchas personas. Conocer nuevos países y culturas es prácticamente una afición más para un sector importante de la población y, en este sentido, la ciudad de París es una de las preferidas. El turismo aporta beneficios intelectuales y sociales, pero a veces puede afectar negativamente a la salud mental como es el caso del Síndrome de París.
El Síndrome de París es una extraña alteración psicológica, repentina y transitoria que afecta a algunos turistas que visitan la ciudad francesa, especialmente a personas japonesas. Para saber más sobre qué es el Síndrome de París, síntomas y cómo gestionarlo, en unCOMO te recomendamos que sigas leyendo este artículo.
Qué es el Síndrome de París
El Síndrome de París afecta a la salud mental de algunos turistas que visitan París. Se trata de una alteración psicológica extraña, repentina y transitoria, un trastorno caracterizado por la manifestación de diferentes síntomas como la depresión, alucinaciones y ansiedad, afectando sobre todo a personas japonesas.
El origen de este término se remonta a 1986 cuando Hiroaki Ota, un psiquiatra japonés, hizo la primera referencia al Síndrome de París en un diagnóstico. Tamami Katada también intentó dar explicación a este problema de salud mental en una publicación[1] realizada en el Journal of the Nissei Hospital.
Una de las causas posibles de este síndrome es que el individuo se crea unas expectativas elevadas en relación a dicha ciudad antes del viaje y cuando llega se queda desilusionada o le gusta tanto que le impacta demasiado. Al no existir un consenso para considerar el Síndrome de París como trastorno con entidad propia, no queda reconocido en los manuales principales de trastornos mentales, pero es una alteración psicológica importante que requiere la atención de un profesional de la salud mental.
Síntomas del Síndrome de París
Las personas que sufren este síndrome suelen manifestar los siguientes síntomas:
- Delirios
- Ansiedad
- Inquietud
- Agresividad
- Despersonalización
- Aumento de los latidos cardíacos
- Desorientación
- Irritabilidad
- Sudoración
- Vértigos
- Alucinaciones
- Problemas para conciliar el sueño
También pueden darse estados de miedo y depresión, pero estos síntomas cambian de una persona a otra. La gravedad de los síntomas puede ser mayor si la persona sufre algún tipo de trastorno psiquiátrico.
Causas del Síndrome de París
Respecto a las causas que provocan el Síndrome de París, todavía no se han podido concretar, pero algunos factores que pueden originar el síndrome son:
- Agotamiento debido a los viajes y a la diferencia de horarios.
- Estrés causado por un choque cultural. Se da cuando existe una gran diferencia de comportamiento en la socialización y en la comunicación entre la población francesa o el resto de europeos y el continente o país de donde viene la persona.
- Hacerse unas expectativas muy altas respecto al sitio al que se va a viajar (París) y encontrarse con una realidad muy distinta.
- El resultado de algún trastorno mental subyacente.
Hay que tener en cuenta que París es una ciudad todavía muy idealizada, ya que se la considera como la ciudad del amor, de cultura y gran belleza y, también, la ciudad de la luz, además de una ciudad imponente. No obstante, es un lugar donde llegan los turistas y se encuentran con una densidad de población alta, mucho ruido, contaminación y suciedad, entre otros aspectos.
El Síndrome de París lo sufren mayoritariamente los turistas japoneses debido a la importancia de la ciudad gala en la sociedad nipona. Además, hay factores que agravan el choque entre esa imagen idealizada preconcebida y la realidad encontrada al llegar, sumando el contraste cultural, la barrera lingüística y la saturación de estímulos de la misma urbe que complican todavía más la gestión de expectativas creadas y la conciliación entre percepciones personales y el entorno.
Cómo gestionar el Síndrome de París
Como se ha expuesto, la aparición y evolución de los síntomas del Síndrome de París varía según la persona afectada. Los efectos adversos son intensos en algunos casos durante los primeros días, pero en la mayoría de afectados tienden a atenuarse con el paso del tiempo, sobre todo cuando se lleva a cabo un adecuado tratamiento por parte de un profesional en salud mental.
A medida que los pacientes van adaptándose progresivamente a la nueva realidad, tienden a reducirse algunos síntomas físicos como el trastorno del sueño. En la parte emocional, suele ocurrir algo similar. La desorientación, la ansiedad y el resto de síntomas también se van aliviando a medida que los turistas afectados aplican métodos efectivos para afrontar los desafíos que causan esta situación.
Este proceso también se puede llevar a cabo como si se tratase de una terapia preventiva. Asumir con antelación la diferencia entre una imagen idealizada de París y el escenario real que te encontrarás al llegar a la ciudad, es decir, bajar las expectativas, puede resultarte muy útil para evitar el Síndrome de París. Si lo haces, podrás disfrutar de una experiencia muy enriquecedora recorriendo los principales enclaves atractivos de la capital francesa.
También te recomendamos disfrutar de estas otras ciudades: Las ciudades más bonitas del mundo que deberías visitar: destinos imperdibles. Si viajas, recuerda tener unas expectativas lo más realistas posibles, no demasiado elevadas o idealizadas, para poder evitar el Síndrome de París, vayas al destino que vayas.
Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.
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- Reflexions on a case of Paris syndrome. J-Global. Disponible en: https://jglobal.jst.go.jp/en/detail?JGLOBAL_ID=200902163886497774